Se le puede llamar de otra forma

No hay nada más desesperante que perder aquello que usas muy seguido y que sabes DONDE lo has dejado pero también sabes que ALGUIEN lo ha movido, tomado, quitado, de su lugar… en estos días me ha pasado un par de veces y sinceramente, no se lo deseo a nadie.

Recuerdo fue este sábado. Los sábados por lo general los vivo haciendo limpieza general (lavo el baño, lavo la ropa, barro mi cuarto, cambio sábanas, etc.), por lo que no suelo tener planes de salir a la calle, a menos de que venga mi novio o me inviten a salir, pero esto es sino ya hasta muy tarde/noche. El caso es que el pasado sábado no tenía novio, ni amigos con quien salir, ni planes para salir a la calle… hasta que, oh delicias de la vida! que invade un empalagoso olor a pan dulce recién horneado en mi cuarto…

Cual fue me sorpresa al verme vestida y dispuesta a salir a asaltar la panadería que, estratégicamente queda ENFRENTE del departamento donde vivo,  y darme cuenta de que mis llaves de la puerta de entrada no estaban en su lugar.

delicias prohibidas

oh crap

Paranoia, caos, desesperación… todo eso pasó por mi cabeza alrededor de 30 minutos. Fue realmente frustrante el hacer esa inútil búsqueda, ya que yo sabía que había dejado las llaves ahí, sin embargo hice eso primero antes de echarle la culpa a una causa externa, o en este caso, a otra persona; puesto que comparto departamento, el segundo grupo de emociones que me pasaron fueron un poco más violentas y hasta cierto punto destructivas. Pensé en todo, hasta en hacer una escalera con las sábanas para bajar del segundo piso, ya que la puerta es muy maciza para tumbarla a golpes*… pero por todos los dioses, ese bendito olor a pan dulce que seguía presente y sólo se intensificaba junto con mis deseos de comer un esponjoso y engordador panquecito T_T

Al final me di por vencida, tenía la total seguridad que mi compañera de cuarto se había llevado mis llaves, sin saber a bien por qué, ya que ella también tiene su juego. Hasta después de un par de horas más de dominio psicológico personal de mis antojos y de consultarlo con otras personas, me recordaron que mi compañera de cuarto tiene novio y justo ayer lo había visto andar por el depa… así que dejé de dudar, por completo ¬¬

Cuando regresó mi compañera de cuarto (con el pendejo de su novio), le pregunté si había visto mis llaves. Tal y cual me dijeron, se las habían llevado por error y desconocimiento. No quiero decirles, porque no sé que cara les hice, pero seguramente todas las emociones que traía encapsuladas salieron a flote con la siguente frase: “qué bueno que no se perdieron! ahora podré salir a comer”

Ni les di las gracias, pero me vale. La gente que me conoce sabe que gran parte de la influencia de mi carácter se basa en lo que tengo o no en mi estómago, seeh, a veces puedo ser muy primitiva. Al final, la panadería estaba cerrada. Me comí un elote.

Hoy se han llevado mi lapicero y mi borrador de lápiz. Sé quien eres, donde vives y qué es lo que haces… ten miedo mujer.

* nota personal: comprar un hacha para situaciones de emergencia